El Senado autorizó este 28 de octubre, en Ciudad de México, el ingreso de 28 instructores del Equipo 4 de los Navy SEAL estadounidenses para capacitar a 87 marinos mexicanos. La llegada está prevista para el jueves 29, con armamento, municiones y equipo táctico. El permiso delimita una misión de adiestramiento hasta abril de 2027, no un anuncio de operaciones conjuntas contra los cárteles.
Navy SEAL en México: qué aprobó el Senado
El comunicado de la Cámara alta reproducido por Talla Política precisa que el pleno avaló el dictamen después de su aprobación en la Comisión de Marina y del trámite de primera lectura. El documento fue remitido al Ejecutivo federal.
La Mesa Directiva registró 83 votos a favor y cinco en contra en el tablero electrónico; posteriormente incorporó cuatro apoyos adicionales, para un total de 87. Es importante distinguir ese cierre de las cifras preliminares difundidas durante la sesión.
El registro del Sistema de Información Legislativa del 27 de octubre ya consignaba la petición presidencial para 28 integrantes del Equipo 4. La novedad del miércoles es su aprobación: la entrada del contingente seguía siendo una actividad prevista, no un arribo confirmado.
Dos sedes y una pausa de fin de año
De acuerdo con El Economista, el programa SOF 19 se desarrollará del 29 de octubre de 2026 al 15 de abril de 2027. Las sedes son el Centro de Adiestramiento Avanzado de la Armada de México, en Donato Guerra, Estado de México, y el Sector Naval de Puerto Cortés, en Isla Margarita, Baja California Sur.
El traslado inicial contempla una aeronave Hércules C-130 de la Fuerza Aérea estadounidense con aterrizaje en la Base Aeronaval de La Paz. Personal de la Armada mexicana recibirá a los instructores y coordinará su desplazamiento hacia las instalaciones. El calendario prevé que la salida definitiva ocurra desde esa misma base.
La cobertura de Uno TV sobre el dictamen detalla una interrupción desde el 16 de diciembre y el retorno del personal el 17 de enero de 2027. Durante ese intervalo, cuatro integrantes permanecerán en Baja California Sur para custodiar el equipamiento. Por ello, la autorización hasta abril no significa que todo el contingente permanecerá ininterrumpidamente en el país.
Los 87 participantes mexicanos incluyen 31 integrantes del Agrupamiento de Fuerzas Especiales, 20 del Batallón de Fusileros Paracaidistas, 24 del Batallón de Comandos Anfibios y 12 de la Unidad de Inteligencia Naval, según el desglose publicado por El Economista.
Entrenamiento no equivale a intervención operativa
El senador morenista Miguel Pavel Jarero defendió la capacitación como una oportunidad para intercambiar experiencia y mejorar procedimientos. En la explicación legislativa, las fuerzas mexicanas conservarán su cadena de mando y no quedarán subordinadas a militares extranjeros.
El temario incluye medicina táctica, atención de heridos bajo fuego, planeación de operaciones especiales, reacción al contacto, patrullaje urbano y rural, combate cercano y abordaje de embarcaciones. Son materias de preparación: su inclusión no acredita que los instructores hayan participado en patrullajes u operativos reales en México.
La distinción importa después de que Sheinbaum confirmó y rechazó solicitudes estadounidenses de participación operativa. También forma parte del contexto de cooperación bilateral contra el crimen organizado. La rendición de cuentas requiere seguir el cumplimiento de las fechas, funciones y cadena de mando anunciadas, sin presentar el permiso de entrenamiento como prueba de una intervención que este acuerdo no anuncia.
Fotografía de archivo: sede del Senado, Ciudad de México, 26 de septiembre de 2023; no corresponde a la sesión de 2026. ProtoplasmaKid / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0. Versión reducida para web.







