Visitantes frente a la escalinata de El Castillo en la zona arqueológica de Chichén Itzá.Archivo: visitantes ante El Castillo, Chichén Itzá, el 19 de junio de 2024. Foto: edenpictures, vía Wikimedia Commons (CC BY 2.0).

Chichén Itzá registró 96,366 visitas en septiembre de 2026, frente a 131,702 un año antes: una caída de 26.8%, de acuerdo con los registros del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). La baja deja una pregunta para las autoridades federales y de Yucatán que reorganizaron el acceso al sitio: ¿cómo evalúan el cambio para visitantes y trabajadores de Pisté?

Chichén Itzá perdió más visitas extranjeras que nacionales

De las 35,336 entradas de diferencia entre ambos septiembres, 32,673 corresponden al público extranjero. Sus registros pasaron de 74,286 a 41,613, una reducción de 44%. El público nacional pasó de 57,416 a 54,753, una baja de 4.6%. En septiembre de 2025 entraron más extranjeros que mexicanos; un año después la relación se invirtió.

La comparación proviene de sumar las dos columnas mensuales de la base de visitantes del INAH para el sitio con clave 3110008. El punto de partida coincide con el reporte de septiembre de 2025 de la Secretaría de Fomento Turístico de Yucatán. No se incluyeron las entradas de Uxmal ni las de otras zonas arqueológicas del estado. Tampoco se usó agosto como referencia, porque comparar las vacaciones de verano con septiembre mezclaría meses de distinta afluencia.

La baja ya era visible antes de la reapertura de junio

Los primeros nueve meses de 2026 sumaron 1,435,066 visitas. En los mismos meses de 2025 hubo 1,677,086. Son 242,020 entradas menos, una reducción acumulada de 14.4%. Para evaluar el nuevo acceso importa otro corte: entre enero y mayo, antes de la reapertura del primero de junio, el saldo ya era negativo. En esos cinco meses se registraron 861,954 visitas frente a 980,723 un año antes.

Eso descarta una lectura apresurada: no toda la diferencia de 2026 puede atribuirse a la operación del nuevo ingreso. El conteo mensual tampoco distingue a quienes desistieron de visitar el lugar, cambiaron de destino o volvieron en otra fecha. No mide ingresos por boletos ni ventas de artesanías. La cuenta de ingresos y gastos del Tren Maya, que atiende otra parte del circuito turístico, es igualmente un indicador distinto de la afluencia al recinto.

Qué prometieron las autoridades y qué reclaman en Pisté

El 31 de mayo, el INAH, el gobierno estatal y el Ayuntamiento de Tinum anunciaron la reapertura y establecieron que el público entraría exclusivamente por el Centro de Atención a Visitantes. Presentaron la decisión como una forma de ordenar el comercio, mejorar la visita y ofrecer condiciones adecuadas a las comunidades que trabajan en torno al sitio.

La experiencia que describieron trabajadores de Pisté fue otra. El 28 de septiembre, Novedades Yucatán recogió el reclamo de artesanos, guías y otros prestadores de servicios que pidieron reabrir el antiguo parador. Sostuvieron que el cambio de recorrido les restó oportunidades de venta y trabajo. Su planteamiento concierne a dónde pasan los visitantes, no sólo a cuántos cruzan la taquilla.

Para contrastar ese reclamo con el compromiso oficial harían falta cifras que la serie del INAH no aporta: cuántos puestos quedaron sobre el nuevo recorrido, cuántos fueron reubicados y cómo variaron sus ventas. En la discusión sobre el presupuesto del INAH, distinguir esas preguntas permite evaluar el resultado para la comunidad sin confundir una caída de visitantes con una estimación de pérdidas.

Foto de archivo: El Castillo, 19 de junio de 2024. edenpictures, CC BY 2.0; tamaño adaptado.

Por Enrique Muñoz

Enrique Muñoz es periodista y editor de Enrique Muñoz News. Su trabajo se enfoca en la cobertura de Tamaulipas, la política nacional y los acontecimientos de interés público en México. En este sitio publica noticias, entrevistas, análisis y opinión.