Los homicidios en Sinaloa aumentaron durante los últimos dos meses, especialmente en las semanas recientes, reconoció Claudia Sheinbaum este 28 de octubre en su conferencia matutina. La presidenta vinculó ese repunte con la revisión de los despliegues federales en la entidad. La declaración identifica un deterioro regional que debe evaluarse por sus resultados, no únicamente por la presencia de funcionarios.
Homicidios en Sinaloa: el reconocimiento presidencial
De acuerdo con la información de EFE publicada por Forbes México, Sheinbaum explicó que las autoridades cuentan con análisis de inteligencia sobre las causas del incremento. Señaló que el objetivo es proteger a la población sinaloense y revisar las necesidades operativas para recuperar la seguridad.
La mandataria recordó que Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional, visitó el estado el martes 27 de octubre para reunirse con mandos militares y de la Guardia Nacional. La evaluación incluye la posibilidad de redistribuir efectivos entre distintas zonas, mientras Omar García Harfuch acudió este miércoles para revisar las medidas necesarias.
Es una respuesta oficial al aumento reconocido, pero no acredita que la redistribución ya se haya ejecutado ni que haya reducido los asesinatos. El seguimiento debe separar la identificación de un problema, la decisión operativa y el resultado posterior. Son etapas diferentes y requieren evidencias distintas.
Doce de las 49 víctimas del reporte diario
Línea Directa reportó, con base en el informe federal diario, que Sinaloa registró 12 de las 49 víctimas de homicidio contabilizadas en México durante el 27 de octubre. Esa proporción equivale aproximadamente a 24.5% del total: casi una de cada cuatro víctimas de esa jornada.
Según esa cobertura, Guanajuato, Sonora y el Estado de México registraron cuatro víctimas cada uno. El dato sitúa a Sinaloa a la cabeza del corte diario, pero corresponde a una sola fecha. No permite establecer por sí mismo una tendencia mensual ni atribuir todos los hechos a una misma organización criminal.
El Gabinete de Seguridad advierte en su portal de reportes que la información diaria es preliminar. Su clasificación definitiva depende de las procuradurías y fiscalías de las entidades; la estadística oficial de incidencia delictiva la publica el Centro Nacional de Información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Esa advertencia importa al comparar cifras. Un registro diario sujeto a revisión no debe presentarse como un cierre definitivo. Tampoco corresponde confundir víctimas con carpetas de investigación: el reporte citado contabiliza personas, y el alcance de la comparación debe conservar esa unidad.
El balance nacional no resuelve el deterioro local
El contraste requiere atender los distintos periodos. En su comparecencia del 13 de octubre ante el Senado, García Harfuch informó una reducción nacional de 52% en el promedio diario de homicidios entre septiembre de 2024 y septiembre de 2026.
Ese balance agregado, abordado en la cobertura sobre la concentración territorial de los homicidios, no significa que todas las entidades mejoraran al mismo ritmo. El reconocimiento presidencial de hoy tampoco invalida automáticamente aquella comparación nacional: se refiere a otro territorio y a una evolución reciente que exige seguimiento específico.
La agenda de supervisión anunciada para Sinaloa ya fijó tareas de revisión. Ahora, como criterio de rendición de cuentas, será necesario conocer qué ajustes se acuerdan y cómo evoluciona la violencia con cifras comparables. Las visitas pueden producir decisiones; la protección efectiva de la población deberá comprobarse con resultados sostenidos.
Foto de contexto: Culiacán, 31 de mayo de 2015; no representa hechos violentos de 2026. FAL56, vía Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Reducción de tamaño; la fotografía conserva esta licencia.







