El IMSS admite fallas en medicamentos y tiempos de atención pese a presumir un surtimiento de recetas completas de 97%. Zoé Robledo lo reconoció este 6 de noviembre ante diputados, en una comparecencia marcada por reclamos de la oposición y choques con Morena. La distancia entre el porcentaje institucional y quien sale de la farmacia sin su tratamiento quedó en el centro de la discusión.
El IMSS admite fallas detrás del porcentaje
De acuerdo con la cobertura de Grupo Animal, el director del Seguro Social reportó el indicador de recetas entre enero y octubre, pero aceptó que todavía existen pacientes que no reciben sus medicamentos. También reconoció las esperas como una queja justificada y presentó un programa correctivo de doce acciones en 120 días.
Ese reconocimiento importa porque una cifra agregada favorable no demuestra que cada unidad, especialidad o derechohabiente tenga resuelto el acceso. Tampoco permite calcular, por sí sola, cuántas personas siguen sin tratamiento. Evaluar resultados requiere conocer también los faltantes recurrentes, las unidades afectadas y los tiempos de solución, no únicamente el promedio que presenta la dirección. El porcentaje expuesto corresponde al balance del funcionario: no sustituye una comprobación independiente hospital por hospital.
El contraste se suma a los problemas de suministro abordados en la nota sobre compras del IMSS tras incumplimientos de proveedores. Anunciar medidas y acreditar que el medicamento llegó al paciente son pasos distintos.
Reclamos al gobierno, disputa por el micrófono
La sesión de las comisiones de Salud y Seguridad Social comenzó con un enfrentamiento. UnoTV documentó que Éctor Jaime Ramírez Barba, del PAN, interrumpió al presidente de la Comisión de Salud, Pedro Mario Zenteno, y le quitó el micrófono. El panista acusó un encuentro arreglado; el legislador de Morena rechazó la intervención.
La disputa procedimental no borra el problema que motivó los cuestionamientos: medicamentos, atención y servicios. El secretario David Kershenobich negó que la comparecencia estuviera preparada para evitar preguntas y reconoció la fragmentación del sistema sanitario, según ese mismo reporte.
Por separado, Infobae informó que legisladores panistas exigieron la renuncia de Robledo y denunciaron restricciones al formato de participación. Esas acusaciones corresponden a la oposición: no constituyen una resolución administrativa ni prueban delitos.
Zenteno sostuvo, en respuesta, que las reglas habían sido aprobadas por las juntas directivas desde el 15 de octubre y reprochó el incumplimiento de acuerdos parlamentarios. La versión de Morena también forma parte del contraste, no una conclusión independiente sobre el altercado.
La respuesta oficial tendrá que medirse en servicios
Amexi recogió la defensa de los funcionarios: Kershenobich destacó infraestructura hospitalaria y Robledo rechazó que el Seguro Social se esté privatizando. Ricardo Monreal lamentó la confrontación y cuestionó que los inconformes no permanecieran para debatir con los comparecientes.
Las obras y las metas anunciadas, sin embargo, no acreditan automáticamente consultas oportunas o recetas surtidas. Como ocurre con los plazos pendientes de hospitales en Oaxaca, el seguimiento exige distinguir el compromiso de su cumplimiento. Para los pacientes, la prueba de la respuesta gubernamental no estará en los aplausos de San Lázaro, sino en recibir atención y medicamentos cuando los necesitan.







