Tramo canalizado del río Tijuana en la frontera con Estados UnidosArchivo, 27 de junio de 2023. IBERZA / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.

El sistema que debe conducir agua tratada fuera del cauce del río Tijuana registraba un avance de 31%, según el balance que la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana presentó en octubre en San Diego. El porcentaje describe siete proyectos concretos: no mide cuánto se ha resuelto de la contaminación fronteriza ni el avance de todo el acuerdo entre México y Estados Unidos.

Qué mide el 31% en el saneamiento de Tijuana

El reporte de la comisión estatal publicado el 23 de octubre distingue dos carteras. Para las obras contempladas en el Acta 328, su directora, Mónica Vega Aguirre, habló de una inversión prevista de 15 mil 687 millones de pesos. Durante el encuentro se revisaron 17 obras en distintas etapas: algunas terminadas, otras en ejecución y otras todavía en planes. Presentarlas todas como obra entregada daría una imagen equivocada.

Dentro de ese conjunto, la comisión identificó el sistema de alejamiento de aguas residuales tratadas, que agrupa siete proyectos y al que asignó una inversión de 681 millones de pesos. Ahí situó el avance de 31%. Su capacidad prevista es de hasta 1,100 litros por segundo. La cifra es un límite de diseño, no una medición del agua que ya se conduce. Tampoco es válido multiplicar 681 millones por 31% para obtener un supuesto gasto pagado: la dependencia no presentó ese porcentaje como indicador financiero.

Agua tratada y descargas sin tratar son dos problemas distintos

La actualización trimestral de Estados Unidos y México explica el destino previsto para parte del caudal: llevar agua tratada de las plantas La Morita y Arturo Herrera hacia la presa Rodríguez. El corte del 30 de septiembre situó en febrero de 2026 el inicio de esa obra y en diciembre de 2027 su conclusión prevista. La meta no es equivalente a interceptar todas las aguas negras que llegan a la frontera.

Para prevenir descargas sin tratamiento hay otra tarea: asegurar que las estaciones de bombeo sigan funcionando y que sus tuberías no fallen. El informe binacional consigna una decisión concreta. Los trabajos para dotar de respaldo eléctrico a la estación PB-1 cambiaron de secuencia para dar prioridad a reparaciones urgentes en el conducto denominado Antiguo. El documento todavía preveía para diciembre de 2026 la certificación del proyecto de respaldo; certificación no significa entrada en servicio.

Qué puede comprobarse en el próximo balance

No todo está pendiente. La comisión de Tijuana reportó que la planta San Antonio de los Buenos entró en operación en mayo de 2025, con capacidad para tratar hasta 800 litros por segundo. Del lado estadounidense, la EPA informó de la adjudicación de una fase de ampliación de la planta internacional de South Bay. Una planta operativa y un contrato adjudicado son avances verificables, pero distintos.

Para evaluar el cumplimiento, las dos administraciones pueden rendir cuentas con datos comparables: metros instalados frente a los previstos, fecha de entrada en servicio y caudal efectivamente desviado. Eso permitiría pasar del anuncio de inversión a una medida del resultado para las comunidades de ambos lados. Es la misma distinción que importa al revisar el presupuesto federal propuesto para infraestructura de agua o el cumplimiento de obligaciones de abasto en Chiapas.

Foto de archivo: canal del río Tijuana en la frontera, 27 de junio de 2023. IBERZA / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. La imagen no documenta el avance de 2026.

Por Enrique Muñoz

Enrique Muñoz es periodista y editor de Enrique Muñoz News. Su trabajo se enfoca en la cobertura de Tamaulipas, la política nacional y los acontecimientos de interés público en México. En este sitio publica noticias, entrevistas, análisis y opinión.