Voluntarios conviven con perros en un refugio de animalesVoluntarios conviven con perros en un refugio. Foto: Cpl. Kenny Gomez / U.S. Marine Corps, dominio público, vía Wikimedia Commons. Recorte 16:9.

El Senado aprobó el 29 de septiembre la Ley General en Materia de Bienestar, Cuidado y Protección de los Animales y la remitió a la Cámara de Diputados. El proyecto reconoce a los animales como seres sintientes, fija obligaciones mínimas para quienes los tienen bajo su cuidado y crea mecanismos de registro y sanción. Su impacto, sin embargo, dependerá de recursos y capacidad local para aplicarla.

Qué cambia con la ley de bienestar animal

El dictamen fue avalado en lo general por 115 votos a favor y uno en contra, de acuerdo con el Canal del Congreso. La reforma busca convertir el mandato constitucional de protección animal en una política nacional con responsabilidades para la Federación, las entidades federativas y los municipios.

La ley de bienestar animal incorpora cinco ámbitos para evaluar el trato: nutrición, ambiente, salud, comportamiento y estado mental. No se limita a perros y gatos. También incluye animales de trabajo, asistencia, búsqueda, rescate, producción, exhibición y vida silvestre, además de reforzar criterios bioéticos para investigación y mantener la prohibición de pruebas cosméticas.

Para las personas cuidadoras establece deberes básicos de alimentación, agua, atención veterinaria, alojamiento adecuado, identificación, seguridad y estimulación física y social. También prevé campañas de vacunación, esterilización, adopción y atención de animales abandonados. En caso de maltrato, contempla reparación del daño, tratamiento médico y rehabilitación física o conductual.

El proyecto agrega multas, arresto administrativo de hasta 36 horas, clausuras y decomisos, así como un padrón de personas infractoras. La venta deberá realizarse en establecimientos autorizados y con condiciones de salud, trazabilidad e información para compradores, según el resumen publicado por N+.

La norma todavía no entra en vigor

La aprobación del Senado no concluye el proceso legislativo. La minuta pasó a la Cámara de Diputados, donde puede ser aprobada, modificada o rechazada. Sólo después de ambas cámaras y de su eventual publicación en el Diario Oficial de la Federación comenzarán a correr las obligaciones y plazos definidos en el texto final.

Durante la discusión particular, el pleno aceptó que cada entidad regule la participación de animales en espectáculos deportivos, recreativos y de entretenimiento. Esa reserva fue respaldada por 113 votos. La decisión deja margen a los congresos locales y anticipa que algunas reglas podrán variar entre estados, aun con un piso nacional común.

El acuerdo amplio contrasta con otras votaciones recientes del Congreso, como la reforma sobre nacionalidad para candidaturas. En protección animal hubo coincidencia entre bancadas sobre el diagnóstico, pero ese consenso legislativo no garantiza por sí mismo una aplicación uniforme.

Presupuesto y vigilancia, los pendientes

La principal prueba será operativa. La nueva arquitectura contempla una estrategia nacional, un programa especial, un subsistema de información y registros de animales de compañía e infractores. Para que funcionen se necesitan personal, sistemas de datos, servicios veterinarios, espacios de resguardo y autoridades con capacidad de inspección.

La senadora Gina Campuzano, del PAN, reconoció avances del dictamen, pero señaló que el presupuesto sigue siendo un aspecto por perfeccionar, según la versión de su intervención. Ese punto es central: distribuir obligaciones entre tres órdenes de gobierno sin financiamiento suficiente puede convertir derechos escritos en responsabilidades sin ejecución.

La experiencia de otras políticas nacionales muestra que la coordinación institucional también importa. En temas como los primeros auxilios en centros de cuidado infantil, el reto aparece después de la votación, cuando deben alinearse reglas, supervisión y capacidades locales.

La Cámara de Diputados tendrá ahora la oportunidad de precisar costos, calendarios y fuentes de financiamiento. Sin esos elementos, el padrón de infractores, las campañas de esterilización y la atención veterinaria podrían depender de presupuestos municipales desiguales. El valor de la ley se medirá menos por la unanimidad del Senado que por la reducción verificable del abandono, la crueldad y la impunidad.

Por Enrique Muñoz

Enrique Muñoz es periodista y editor de Enrique Muñoz News. Su trabajo se enfoca en la cobertura de Tamaulipas, la política nacional y los acontecimientos de interés público en México. En este sitio publica noticias, entrevistas, análisis y opinión.