Panorama de Paseo de la Reforma y el distrito financiero de Ciudad de MéxicoPaseo de la Reforma y el distrito financiero de Ciudad de México. Foto: Jonathan Salvador / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.

El Fondo Monetario Internacional advirtió este viernes que la deuda de México seguirá una trayectoria ascendente si el Gobierno federal no profundiza el ajuste fiscal. Tras revisar la economía mexicana, el organismo proyectó un crecimiento de apenas 1.5% en 2026 y 1.8% en 2027. La alerta importa porque el propio paquete económico prevé más endeudamiento pese al discurso oficial de consolidación.

Deuda de México: el ajuste fiscal no será suficiente

La misión del Artículo IV del FMI reconoció que México ha iniciado una reducción del déficit durante 2026, pero concluyó que el esfuerzo es insuficiente para colocar la deuda pública en una senda descendente. De acuerdo con el reporte de Reuters publicado el 2 de octubre, el organismo pidió movilizar más ingresos, priorizar mejor el gasto y ampliar la participación privada para no sacrificar inversión productiva.

La advertencia expone una contradicción relevante. El proyecto presupuestal para 2027 plantea una consolidación más gradual que la anunciada previamente, mientras la deuda subiría de un estimado de 54% del PIB al cierre de 2026 a 55% en 2027. Es decir, el ajuste previsto por Hacienda no impediría que el saldo continúe creciendo como proporción de la economía.

Los documentos oficiales del Paquete Económico 2027 de la Secretaría de Hacienda sostienen que el Gobierno mantiene una estrategia de responsabilidad fiscal. Sin embargo, el FMI considera que la combinación de ingresos limitados, gasto rígido y necesidades de inversión dejará poco margen para reducir la deuda sin nuevas medidas. Hasta la publicación del reporte no se había difundido una respuesta específica de Hacienda al señalamiento.

Menor crecimiento limita el margen del Gobierno

El Fondo prevé que el PIB mexicano avance 1.5% en 2026 y 1.8% en 2027, cifras que describen una recuperación modesta. La estimación para este año supera ligeramente el 1.4% que anticiparon especialistas consultados por Banxico, recogido en la nota sobre la previsión de crecimiento de México, pero permanece lejos de un ritmo capaz de ampliar con rapidez la recaudación.

Para el FMI, la debilidad no se explica sólo por el ciclo económico. El país necesita cerrar brechas de infraestructura, reducir cargas regulatorias, fortalecer la integración comercial y enfrentar problemas que frenan la inversión: inseguridad, corrupción e informalidad. Esos pendientes elevan el costo de financiar al Estado y dificultan que el crecimiento compense el aumento de los pasivos públicos.

La presión externa también cuenta. La dependencia de insumos y combustibles de Estados Unidos quedó expuesta por el posible veto estadounidense al diésel enviado a México. A ello se suman la incertidumbre comercial, las tensiones geopolíticas y los efectos de El Niño, factores que pueden afectar precios, inversión y cuentas públicas.

Tasas altas y gasto bajo presión

El FMI recomendó mantener una política monetaria moderadamente restrictiva para consolidar la desinflación. El Banco de México mantuvo en septiembre su tasa de referencia en 6.50% y prevé que la inflación vuelva a la meta de 3% durante el cuarto trimestre de 2027. El organismo internacional, no obstante, advirtió que las presiones subyacentes y las expectativas siguen elevadas y que el retorno duradero podría retrasarse hasta principios de 2028.

Mantener tasas altas ayuda a contener los precios, pero también encarece el crédito y el servicio de la deuda. Esa tensión obliga al Gobierno a decidir entre destinar más recursos a intereses, reducir gasto o elevar ingresos. El FMI no planteó una receta única, pero su diagnóstico apunta a una reforma recaudatoria acompañada de mayor eficiencia y transparencia presupuestal.

La discusión central no es si México puede pagar sus compromisos inmediatos; el propio Fondo calificó al sistema financiero como sólido. El problema es la trayectoria: una deuda que sube mientras la economía crece poco reduce la capacidad para responder a emergencias, sostener programas sociales e invertir. El presupuesto de 2027 será la primera prueba concreta de si el Gobierno ajusta esa ruta o mantiene una consolidación que, según el FMI, no alcanza.

Por Enrique Muñoz

Enrique Muñoz es periodista y editor de Enrique Muñoz News. Su trabajo se enfoca en la cobertura de Tamaulipas, la política nacional y los acontecimientos de interés público en México. En este sitio publica noticias, entrevistas, análisis y opinión.