Sede central del Instituto Nacional Electoral en Ciudad de MéxicoSede central del INE en Ciudad de México. Foto: ProtoplasmaKid/Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0; recorte 16:9.

El cambio de imagen del INE avanzará en todo el país sin que el organismo haya publicado un costo total ni incorporado una partida específica en su presupuesto para 2027. La nueva identidad deberá aplicarse en módulos, oficinas, vehículos y materiales institucionales, una decisión relevante porque compromete recursos públicos en vísperas del proceso electoral federal.

La actualización sustituye el color rosa mexicano asociado al Instituto Nacional Electoral por una paleta de grises, beige, negro y blanco. El organismo ha señalado que la aplicación será gradual y progresiva; sin embargo, hasta este domingo no había divulgado un calendario, un techo de gasto ni criterios para reutilizar bienes que todavía son funcionales.

Cambio de imagen del INE carece de presupuesto desglosado

El Consejo General del INE aprobó el 18 de agosto un anteproyecto de presupuesto por 31 mil 431.9 millones de pesos. De ese total, 14 mil 036.2 millones corresponden al presupuesto base y el resto a proyectos institucionales y una previsión para ejercicios de participación ciudadana. Por separado, el instituto solicitó 10 mil 842.7 millones para el financiamiento de partidos y candidaturas independientes.

Pese al tamaño de la solicitud, el gasto por la nueva identidad gráfica no aparece cuantificado. La Jornada informó este 27 de septiembre que el contralor general del organismo, Víctor Hugo Carvente, advirtió que el manual de identidad no calcula el costo del proyecto ni establece salvaguardas suficientes para evitar desembolsos excesivos.

La falta de desglose añade una arista al debate que ya provocó la solicitud presupuestal. Días antes, la Presidencia cuestionó el presupuesto del INE para 2027, mientras el instituto defendió la necesidad de financiar la organización de los comicios y sus tareas permanentes.

Una renovación que alcanzará cientos de inmuebles

El alcance potencial es nacional: 841 módulos de atención ciudadana, 300 juntas distritales, 32 juntas locales y alrededor de 10 inmuebles centrales, además de papelería, plataformas digitales, vehículos, señalética y prendas de personal y colaboradores. Sin una programación pública, tampoco puede saberse qué bienes se sustituirán de inmediato y cuáles agotarán primero su vida útil.

Como referencia del posible costo, el reporte periodístico documentó que una junta local de Yucatán destinó en 2025 casi 500 mil pesos a pintura y servicios en sus instalaciones. También recordó que, para la elección de 2024, los elementos de identificación de supervisores y capacitadores electorales costaron alrededor de 40 millones de pesos. Esas cifras no equivalen al costo de la nueva imagen, pero muestran por qué la ausencia de una estimación integral impide evaluar la decisión.

La renovación llega cuando el INE ya inició el proceso electoral federal 2026-2027 y enfrenta presiones sobre su capacidad operativa. También coincide con advertencias internas sobre la pérdida de confianza en las instituciones electorales, por lo que la transparencia del gasto resulta especialmente relevante.

Austeridad prometida frente a una decisión opaca

La Comisión Temporal de Presupuesto aseguró desde junio que integraría el gasto de 2027 bajo principios de eficiencia, racionalidad y austeridad. Ese compromiso es la respuesta institucional disponible frente a las dudas, junto con la promesa de aplicar la identidad de forma paulatina.

El proceso de diseño también ha mostrado cambios. El 9 de septiembre se planteó usar color lila, pero después de críticas por su parecido con la identidad del Gobierno de la Ciudad de México el organismo optó por grises dos semanas más tarde. El ajuste refuerza la necesidad de explicar cuánto se ha contratado, qué etapas faltan y si los cambios de decisión generaron costos adicionales.

Para hacer verificable la austeridad, el INE tendría que publicar el presupuesto específico, el calendario de sustitución, los contratos y las reglas de reutilización. Mientras esa información no exista, el cambio de imagen del INE permanecerá como un proyecto de alcance nacional cuyo costo real no puede ser auditado por la ciudadanía.

Imagen: sede central del Instituto Nacional Electoral en Ciudad de México. Foto de ProtoplasmaKid/Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0; recorte para formato horizontal.

Por Enrique Muñoz

Enrique Muñoz es periodista y editor de Enrique Muñoz News. Su trabajo se enfoca en la cobertura de Tamaulipas, la política nacional y los acontecimientos de interés público en México. En este sitio publica noticias, entrevistas, análisis y opinión.