Un incendio en el IMSS de Uruapan obligó a trasladar preventivamente a 34 pacientes a otras unidades médicas tras la acumulación de humo en el Hospital General de Zona 8. El instituto informó este sábado 7 de noviembre que no hubo personas lesionadas. La emergencia ocurrió la noche del viernes 6 en el área de lavandería y alteró la atención hospitalaria.
IMSS de Uruapan: el humo obligó a mover pacientes
El comunicado institucional, reproducido por MiMorelia a las 13:17 del sábado, ubica el conato en un contenedor de ropa hospitalaria. La lavandería no estaba operando cuando se registró el fuego, de acuerdo con esa versión.
La acumulación de humo llevó al personal brigadista de Protección Civil a activar protocolos. Los 34 pacientes fueron enviados a otras unidades del Seguro Social y al ISSSTE de Uruapan para continuar su atención. El IMSS reportó que los bomberos controlaron el incidente y descartó personas lesionadas.
La ausencia de lesionados es un dato central, pero no elimina la consecuencia verificable para el servicio: pacientes que estaban recibiendo atención tuvieron que ser reubicados. Un conato sin lesionados no es un incidente sin consecuencias.
La emergencia se reportó desde la noche del viernes
En su reporte del sábado, publicado a las 08:26, el corresponsal Ernesto Martínez Elorriaga documentó la movilización de bomberos voluntarios y profesionales, así como de paramédicos de distintas corporaciones. Situó el hospital sobre la Calzada Benito Juárez, en la colonia Charanda.
La cobertura inicial señaló que personal del hospital evacuó de manera preventiva a pacientes del área de urgencias mientras se combatían las llamas. En ese momento no se conocían las circunstancias que originaron el fuego. La actualización posterior precisó el número de traslados y el lugar del conato.
Son momentos diferentes de la misma emergencia: el primer recuento describió el desalojo y la intervención de los cuerpos de auxilio; el balance institucional añadió la cifra de pacientes reubicados. No corresponde sumar ambos reportes como si describieran evacuaciones distintas.
Falta explicar la causa y documentar la recuperación
Quadratín también recogió el balance del IMSS y las labores de limpieza, sanitización y verificación de seguridad antes del restablecimiento de actividades. Esa información no equivale a un dictamen sobre la causa del incendio ni acredita por sí misma la reapertura completa de cada servicio.
En las fuentes consultadas no se identifica un peritaje definitivo que establezca qué inició el fuego. Tampoco un desglose del estado de cada área después de la revisión. No hay base para atribuir negligencia a una persona, afirmar un delito o presentar como confirmada una falla eléctrica.
La obligación de informar no termina con anunciar que se controló el incendio. Quedan preguntas concretas: qué determinó la revisión técnica, qué áreas quedaron disponibles y cómo se garantizó la continuidad de los tratamientos de quienes fueron trasladados.
El episodio se suma al escrutinio sobre los servicios del instituto, distinto del debate por el abasto de recetas y de la reciente comparecencia del sector Salud. Ninguno demuestra la causa de este incendio. Aquí la rendición de cuentas exige explicar lo ocurrido en el hospital y documentar la recuperación del servicio, sin reducir el balance a la ausencia de heridos.







