Por cada pasajero transportado en la primera mitad de 2026, Mexicana de Aviación obtuvo en promedio 1,098 pesos de ingresos y tuvo un costo operativo de 3,188. La diferencia, unos 2,090 pesos por viajero, pone en perspectiva el balance que presentó el gobierno federal en octubre: sumar pasajeros y aviones acredita una expansión del servicio, pero no que éste ya se pague con sus ingresos.
Las cuentas de Mexicana de Aviación antes de los apoyos
La comparación parte de los estados financieros del semestre consultados por El Financiero. La aerolínea estatal registró unos 270 millones de pesos de ingresos frente a más de 783 millones de gastos de operación. Al comparar ambos renglones aparece una brecha de alrededor de 513 millones. En otras palabras, por cada cien pesos de operación, los ingresos cubrieron cerca de 34.5.
La cifra por pasajero es un promedio contable, no una tarifa. No significa que todos los boletos costaran 1,098 pesos ni que cada persona recibiera un subsidio individual por 2,090. El cálculo distribuye los ingresos y los costos de todo el semestre entre quienes viajaron. Sin datos por ruta no identifica qué vuelo pierde dinero, cuál cubre sus costos o cuánto aportaría vender un asiento adicional en un avión que ya iba a despegar.
Qué respondió el gobierno y qué mide su balance
El 8 de octubre, Claudia Sheinbaum dijo que la aerolínea avanzaba de acuerdo con lo planeado. En esa presentación del gobierno federal, su director, Leobardo Ávila Bojórquez, expuso el crecimiento de la flota. Presidencia reportó más de 1.27 millones de usuarios transportados por Mexicana desde el inicio de sus operaciones. Es un acumulado de varios ejercicios, no el número de pasajeros del primer semestre de 2026. Usarlo como denominador de los 513 millones reduciría artificialmente la brecha por viajero.
Una parte de la estrategia consiste en incorporar aviones nuevos. El pedido que anunció Embraer comprende diez E190-E2 y diez E195-E2. Disponer de más asientos permite ampliar frecuencias o abrir rutas, pero el pedido no informa cuántos de esos lugares se venden ni qué ingreso deja cada vuelo. Por eso una compra de flota y una mejora del resultado operativo son dos cosas que deben comprobarse por separado.
Qué falta para evaluar la meta de equilibrio
El Financiero también pidió una actualización del plan de negocios. En la respuesta que cita el diario, la empresa dijo no haber localizado el documento solicitado después de buscarlo en sus direcciones. Ante otra consulta sobre el equilibrio financiero, remitió a una declaración del director que situaba la meta en 2030. La respuesta describe el resultado de esa búsqueda: no demuestra que la aerolínea carezca de cualquier instrumento interno de planeación.
Para evaluar la meta, el siguiente estado de resultados tendría que permitir comparar ingresos y gastos sobre la misma base y separar las transferencias públicas para operar de los recursos para adquirir aeronaves. Es la misma distinción que importa al leer las cuentas del Tren Maya y el gasto federal en inversión física. El déficit semestral no prueba una irregularidad; sí fija un punto de partida cuantificable para contrastar la promesa de equilibrio.
Archivo: aeronaves de Mexicana en el AIFA, Zumpango, 3 de marzo de 2024. ProtoplasmaKid / Wikimedia Commons. Recorte horizontal bajo CC BY-SA 4.0.







