Vista aérea horizontal del Estadio Morelos en Morelia, sede de partidos de la Liga de Expansión MXVista aérea del Estadio Morelos, sede de recientes protestas por el ascenso. Foto: Miguel Ángel Avilés Mendoza / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.

El debate por el ascenso y descenso en Liga MX llegó este lunes al Senado, donde legisladores anunciaron una reforma para incorporar el mérito deportivo a la ley. La iniciativa surge después de que los dueños eliminaran el sistema, pese a que su suspensión de 2020 había sido presentada como temporal, y en medio de protestas e investigaciones sobre la competencia en el futbol mexicano.

Ascenso y descenso en Liga MX: del plazo incumplido al Congreso

El senador Clemente Castañeda, de Movimiento Ciudadano, anunció que la iniciativa será presentada el martes y recibió respaldo de representantes de otras fuerzas políticas, entre ellos Ignacio Mier, de Morena. El objetivo declarado es obligar a las asociaciones deportivas nacionales a respetar el mérito deportivo y preservar en la legislación la posibilidad de subir o bajar de categoría.

The Associated Press informó que la Federación Mexicana de Futbol y la Liga MX fueron invitadas al foro legislativo, pero sus representantes no acudieron. La agencia también buscó una postura de la Federación sin obtener respuesta inmediata.

Los propietarios de los clubes de primera división suspendieron el ascenso y el descenso en abril de 2020. Alegaron problemas financieros en la entonces segunda categoría agravados por la pandemia. El acuerdo original establecía una pausa de cinco años, por lo que el mecanismo debía regresar en 2025 y permitir movimientos deportivos al concluir la temporada de mayo de 2026. Ese retorno nunca ocurrió.

En lugar de una reapertura, las autoridades del futbol exigieron a los equipos de segunda división una certificación financiera y de infraestructura. Entre los requisitos figuró un estadio con capacidad para 30 mil espectadores, condición que no todos los clubes de primera división cumplen. Este año, la Federación y la Liga retiraron por completo el ascenso y descenso del reglamento, sin explicar públicamente la decisión, de acuerdo con AP.

Protestas e investigación antimonopolio elevan la presión

La inconformidad ya pasó de los despachos a las canchas. Jugadores de la Liga de Expansión se han quedado inmóviles tras el silbatazo inicial o han circulado el balón sin atacar como forma de protesta. Futbolistas y aficionados también han mostrado mensajes a favor del ascenso durante partidos, incluido el encuentro entre Atlético Morelia y Leones Negros disputado el sábado 19 de septiembre.

El conflicto coincide con una investigación formal de la Comisión Nacional Antimonopolio sobre posibles prácticas que limiten la competencia en el futbol profesional. Reuters reportó el 14 de septiembre que la autoridad encontró elementos suficientes para examinar eventuales abusos de poder de mercado en la afiliación, organización y acceso a las competencias.

El sector generó más de 52 mil millones de pesos en 2024 y sostiene alrededor de 150 mil empleos anuales, según cifras de la autoridad citadas por Reuters. Si se acreditan infracciones, los responsables podrían enfrentar multas de hasta 10% de sus ingresos anuales y órdenes para corregir las conductas. Este medio explicó previamente el alcance de la investigación antimonopolio al futbol mexicano.

La reforma abre el debate, pero no garantiza el regreso

La presentación de una iniciativa no restablece automáticamente el sistema. El Congreso tendría que aprobarla y las autoridades deportivas tendrían que adaptar sus reglamentos, definir fechas y establecer requisitos transparentes. También será necesario resolver cómo se financiará a los clubes que asciendan sin convertir la certificación en una barrera imposible de superar.

Emilio Azcárraga, propietario del América, dijo en agosto que apoya el retorno siempre que existan condiciones económicas sólidas en la segunda división. Los clubes inconformes responden que la falta de movilidad reduce inversión, oportunidades laborales y competencia deportiva. El caso de Cancún FC, adquirido en 2022 bajo la expectativa de que el ascenso volvería, ilustra el costo de modificar las reglas después de atraer capital.

El debate legislativo deberá separar los estándares legítimos de seguridad y solvencia de las restricciones que protegen a los clubes establecidos. El Senado ya ha discutido nuevas obligaciones de seguridad para los estadios; ahora tendrá que explicar cómo su propuesta respetará la autonomía deportiva sin tolerar reglas opacas.

La prueba será concreta: calendario público, criterios iguales para todas las instituciones y una vía real para que el rendimiento en la cancha tenga consecuencias. Sin esos elementos, la reforma puede quedarse en presión política mientras la Liga MX conserva un modelo cerrado.

Por Enrique Muñoz

Enrique Muñoz es periodista y editor de Enrique Muñoz News. Su trabajo se enfoca en la cobertura de Tamaulipas, la política nacional y los acontecimientos de interés público en México. En este sitio publica noticias, entrevistas, análisis y opinión.

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