Letrero y andén de Deportivo Oceanía, estación de la Línea B.Archivo, 19 de diciembre de 2025. Foto: Tbhotch / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Recorte horizontal bajo la misma licencia; no muestra el incendio.

La Línea B del Metro de la Ciudad de México volvió a operar de extremo a extremo la noche del miércoles 4 de noviembre. El recorrido completo se recuperó después de unas 14 horas de afectación por un incendio exterior cerca de Deportivo Oceanía. Para restablecer el servicio no bastó con devolver la corriente: hubo que reparar también los enlaces de fibra óptica.

Qué verificaron antes de reabrir la Línea B del Metro

El incendio afectó instalaciones entre Oceanía y Deportivo Oceanía. El punto del daño fue localizado; sus efectos no. Once estaciones quedaron sin servicio de trenes en el tramo que llega a Ciudad Azteca, en el Estado de México. Para los pasajeros del corredor, que el fuego hubiera ocurrido fuera de las instalaciones no cambió la consecuencia: su recorrido habitual quedó interrumpido durante buena parte del miércoles.

La Dirección de Instalaciones Fijas y los equipos de alta y baja tensión participaron en la reparación, según la reconstrucción de N+. El director del Metro, Adrián Rubalcava, explicó qué se probó con los trenes: la alimentación eléctrica y la comunicación entre los equipos. Informó que durante esas pruebas no se presentaron fallas. En ese punto los trenes circulaban para comprobar las reparaciones; todavía no era un anuncio de apertura para los usuarios.

La confirmación para los pasajeros llegó de noche

El aviso que sí puso fin al servicio provisional fue el del Sistema de Transporte Colectivo: los trenes volvían a recorrer la línea entre Ciudad Azteca y Buenavista, en ambas direcciones y con todas las estaciones abiertas. N+ situó la confirmación del titular del organismo a las 19:51, hora del centro de México. Uno TV calculó en unas 14 horas la afectación. La cifra es una aproximación sobre la interrupción del servicio habitual, no el tiempo exacto que trabajó cada cuadrilla.

La distinción aclara dos aspectos de la cobertura inicial. No cerró toda la línea: la suspensión de trenes abarcó el segmento desde Deportivo Oceanía hasta Ciudad Azteca. Tampoco hubo una segunda avería cuando se anunció la revisión de las comunicaciones. El cableado eléctrico y la fibra formaron parte de la misma intervención tras el incendio que motivó el cierre inicial de las once estaciones.

Lo que la reapertura no explica

El Metro atribuyó preliminarmente el fuego a una posible quema de basura en el exterior. Los avisos de reapertura no aportan un peritaje definitivo ni identifican a una persona responsable. Tampoco cuantifican el costo de la reparación o el número de viajes afectados. El restablecimiento permite afirmar que el organismo recuperó la operación; no permite dar esos otros asuntos por resueltos.

Para evaluar la respuesta pública quedan dos preguntas concretas: qué protección tenía el tendido expuesto a un incendio exterior y qué medidas se tomarán para evitar otra interrupción de alcance similar. Son preguntas sobre instalaciones fijas. No deben confundirse con la adquisición de trenes para la Línea 3, un expediente distinto del mismo sistema de transporte.

Por Enrique Muñoz

Enrique Muñoz es periodista y editor de Enrique Muñoz News. Su trabajo se enfoca en la cobertura de Tamaulipas, la política nacional y los acontecimientos de interés público en México. En este sitio publica noticias, entrevistas, análisis y opinión.