Trabajadores del IMSS denunciaron en Ciudad de México presuntas represalias por participar en protestas y señalaron la citación laboral de Erika Cureño Vilchis, vocera del movimiento. El caso, reportado por La Jornada, coloca bajo escrutinio la respuesta de la dirección federal al conflicto: los inconformes piden garantías para expresarse mientras mantienen una marcha para el 9 de noviembre.
Trabajadores del IMSS señalan una citación laboral
Según la cobertura de Carolina Gómez Mena en La Jornada, el médico jubilado Hermes Marrón Rodríguez informó que Cureño, adscrita a la Guardería 24, deberá presentarse el lunes a las 13:00 en la Oficina de Relaciones Laborales de la delegación 37 Sur. El movimiento anunció que la acompañará.
La reportera recogió el señalamiento de Cureño de que la comparecencia se relacionaría con sus denuncias públicas sobre carencias de insumos. Marrón pidió al director del instituto, Zoé Robledo, impedir que el procedimiento derive en una rescisión contractual y reclamó respaldo sindical.
Se trata de una denuncia atribuida a los inconformes. Las fuentes revisadas no acreditan una resolución sancionadora ni un despido consumado. Tampoco permiten establecer, por sí solas, el fundamento íntegro del procedimiento laboral o probar que su finalidad sea castigar la protesta.
La nueva marcha mantiene abierto el conflicto
El Financiero informó este 4 de noviembre que la nueva movilización está convocada para el lunes 9, a las 15:00, desde el Centro Médico Nacional Siglo XXI hacia el Zócalo. Entre las demandas figuran mejores condiciones de trabajo, medicamentos, equipo y el cese de presuntas intimidaciones.
Los convocantes también exigen la salida de Rafael Olivos Hernández de la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social. Esa exigencia corresponde al movimiento disidente y no debe presentarse como una decisión de toda la plantilla ni como una destitución ya acordada.
La inconformidad salarial persiste: el grupo pide un aumento directo de 10 por ciento, frente al acuerdo global de ocho puntos. Las protestas previas en San Luis Potosí documentaron otro frente territorial del malestar, distinto de la citación ahora denunciada en la capital.
Qué sostiene el IMSS y qué falta esclarecer
Como antecedente institucional, el comunicado del 27 de octubre explicó que el incremento se divide en cuatro por ciento al salario tabular y cuatro a la ayuda para renta. Por tanto, no equivale a ocho puntos incorporados íntegramente al tabulador.
El instituto también informó el 30 de octubre de un encuentro de Robledo con personal médico y operativo en la CISS. Según ese boletín, los asistentes expusieron necesidades de sus unidades y se dio seguimiento a las 12 acciones en 120 días. Son comunicaciones generales sobre diálogo y condiciones laborales, no una contestación específica al caso de Cureño.
En las fuentes consultadas no se localizó una respuesta puntual del IMSS o de la dirigencia sindical a esta citación. El pendiente de rendición de cuentas es concreto: esclarecer su motivo, sus garantías y su desenlace. La existencia de un plan de mejoras no resuelve esa pregunta; la denuncia, a su vez, no sustituye la comprobación de una represalia.
Fotografía de archivo: Zoé Robledo con personal del IMSS en la CISS, encuentro reportado el 30 de octubre de 2026. Crédito: IMSS, difundida por Sonora News. No corresponde a la protesta ni documenta la denuncia de represalias.







