Aspirantes seleccionados para la UNAM exigieron respetar los resultados del proceso de admisión y rechazaron la aplicación de un nuevo examen de control.
Aspirantes seleccionados para ingresar a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), acompañados por padres de familia, bloquearon la avenida Insurgentes Sur, a la altura de Ciudad Universitaria, para exigir que la institución respete los resultados publicados del proceso de admisión 2026 y reconsidere la decisión de aplicar un examen de control presencial.
Bloqueo en Insurgentes para exigir respuestas
La movilización comenzó alrededor del mediodía frente a la Torre de Rectoría, donde los estudiantes manifestaron su inconformidad con consignas como “¡Merezco mi lugar!”, “¡Con esfuerzo entré, mi lugar defenderé!” y “¡Lomelí, Lomelí nos tienes que escuchar!”, en referencia al rector de la UNAM.
Al no obtener una respuesta por parte de la administración central, cerca de 200 manifestantes avanzaron hacia Insurgentes Sur y bloquearon la circulación en ambos sentidos.
La protesta provocó afectaciones al tránsito vehicular y a la operación de la Línea 1 del Metrobús, mientras los inconformes insistían en ser recibidos por las autoridades universitarias.
Los aspirantes sostienen que obtuvieron su lugar de manera legítima después de meses de preparación y consideran que la nueva medida modifica las condiciones bajo las cuales participaron en la convocatoria.
Aunque algunos señalaron que podrían presentar nuevamente la evaluación si se agotaran todas las vías de diálogo, insistieron en que la Universidad debe revisar las grabaciones y los registros de vigilancia del examen original para identificar únicamente los casos en los que existan evidencias de irregularidades, sin afectar a quienes aprobaron conforme a las reglas establecidas.
Además, solicitaron la instalación de una mesa de diálogo con las autoridades universitarias para encontrar una solución que no perjudique a los estudiantes ya aceptados.
La UNAM ordenó un examen de control
La controversia comenzó después de que la UNAM detectó anomalías en el primer proceso de admisión completamente en línea realizado por la institución.
Tras una revisión técnica, la Universidad informó que alrededor de 58 mil aspirantes seleccionados deberán presentar un examen de control presencial para validar los resultados obtenidos.
La medida fue anunciada luego de que especialistas detectaran un incremento atípico en los puntajes registrados, especialmente en carreras de alta demanda.
Como parte de las acciones, la institución creó una Comisión Técnica para revisar el proceso de ingreso 2026 y determinar si existieron casos de fraude o uso indebido de herramientas tecnológicas durante la evaluación.
Mientras concluye la investigación, el proceso de inscripción permanece sujeto a las decisiones que adopten las autoridades universitarias.

Miles de aspirantes continúan en incertidumbre
El caso ha generado un amplio debate sobre la transparencia de los procesos de admisión y el impacto que pueden tener las herramientas de inteligencia artificial en las evaluaciones académicas.
Especialistas en educación han señalado que el incremento de calificaciones podría responder a diversos factores, desde posibles fallas en el nuevo modelo de aplicación hasta casos individuales de fraude.
Por ello, la UNAM mantiene abierta la investigación para esclarecer lo ocurrido y determinar las responsabilidades correspondientes.
Mientras tanto, miles de aspirantes permanecen en incertidumbre a pocos días del inicio del ciclo escolar, ya que el resultado de la revisión definirá si conservan el lugar obtenido o deberán acreditar nuevamente sus conocimientos mediante el examen de control presencial.
Los manifestantes advirtieron que continuarán las movilizaciones si la UNAM no reconsidera la medida o no establece una mesa de diálogo con los afectados.
Asimismo, reiteraron que el examen de control no estaba contemplado en la convocatoria original, por lo que consideran que modifica las condiciones bajo las cuales participaron en el proceso de admisión.
El conflicto representa uno de los desafíos recientes más importantes para la UNAM, que busca garantizar la transparencia del proceso de ingreso mientras continúa la revisión de las irregularidades detectadas.









