La refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, procesó en septiembre un promedio de 198,781 barriles diarios, equivalente al 58.5% de su capacidad de diseño. Fue la planta mexicana de Pemex que recibió más crudo ese mes, pero no sostuvo el ritmo de agosto ni la carga máxima que la empresa reportó haber alcanzado en abril.
Dos Bocas: la diferencia entre alcanzar y sostener un máximo
El dato de septiembre figura en la Base de Datos Institucional de Pemex. La tabla expresa el proceso en miles de barriles diarios: el valor 198.781 para Dos Bocas corresponde a casi 199 mil barriles por día, no a un acumulado de todo el mes. Frente a una capacidad de diseño de 340 mil, la diferencia diaria fue de 141,219 barriles en promedio.
El contraste ayuda a leer un anuncio que hizo la propia petrolera. En una precisión pública del 30 de agosto, Pemex informó que en abril había alcanzado una carga instantánea de 340 mil barriles diarios. La palabra clave es «instantánea»: una instalación puede llegar a su máximo durante parte de una jornada sin mantener ese ritmo durante treinta días. La cifra de septiembre no desmiente el pico de abril; sí muestra la distancia entre aquel máximo y la operación sostenida.
Primera entre las refinerías mexicanas, con menos carga que en agosto
En agosto, la Olmeca promedió alrededor de 252 mil barriles diarios de crudo procesado, según el balance mensual publicado por La Jornada. Septiembre quedó unos 53 mil barriles por día por debajo, una caída cercana al 21%. En su aclaración anterior al cierre de agosto, Pemex había reportado un promedio provisional de 248 mil. Para la comparación entre meses se utiliza el dato de agosto completo, no ese corte previo.
La baja tampoco quitó a Dos Bocas el primer lugar nacional. En el desglose de septiembre publicado el 1 de noviembre por Diario del Istmo, Cadereyta aparece en segundo lugar con 170,120 barriles diarios y Salamanca en tercero con 155,870. La planta de Tabasco superó a Cadereyta por 28,661 barriles diarios. El lugar en la lista dice cuánto procesó frente a las otras instalaciones mexicanas; no dice qué tan cerca estuvo de su propio potencial.
Lo que el indicador no explica
Pemex ha pedido tomar en cuenta los mantenimientos y el proceso gradual de estabilización de la refinería. En su comunicado de agosto, la empresa rechazó que el porcentaje registrado durante trabajos de rehabilitación en junio describiera una pérdida permanente de capacidad. Esa aclaración se refería a junio. La tabla de septiembre consigna volúmenes, pero no separa cuántos barriles dejaron de entrar por mantenimiento, por disponibilidad de crudo o por alguna otra causa.
La diferencia de 141,219 barriles diarios tampoco representa gasolina faltante ni dinero perdido. El crudo es la materia prima; de su transformación salen varios productos. Para calcular un impacto financiero se necesitarían, entre otros datos, la mezcla obtenida, los costos de operación y los precios de venta. Son preguntas distintas de la deuda de Pemex con proveedores o de las recomendaciones de seguridad en Deer Park. Para evaluar la promesa industrial de Dos Bocas, la comparación más útil será si en los próximos meses logra sostener, no sólo tocar, la carga para la que fue diseñada.
Imagen de archivo: galería de la Secretaría de Energía, archivo fechado en junio de 2022. Muestra las instalaciones en construcción; no documenta la operación de septiembre de 2026.







